112 millones de euros
personas se ven afectadas por la angina de pecho en todo el mundo
La cardiopatía isquémica es una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo, mientras que la angina de pecho (abreviatura de "angina pectoris") representa su síntoma más común.1 Se ha demostrado que la angina duplica el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares graves.2 En la actualidad se producen 4,1 millones de muertes anuales por enfermedad arterial coronaria (EAC) en Europa, de las cuales el 82% corresponden a personas mayores de 65 años.1
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puede afectar a cualquiera, en cualquier momento.
Juntos podemos cambiar la cara de la angina de pecho.
La incidencia anual de la angina de pecho es del 1% en la población masculina occidental de 45-65 años, con una incidencia ligeramente superior en las mujeres. La prevalencia aumenta con la edad en ambos sexos. La edad principal de los pacientes con angina es de 65 años en los hombres y de 70 años en las mujeres.
Se prevé que la incidencia y prevalencia de pacientes con angina aumenten en la próxima década como consecuencia del envejecimiento de la población, la epidemia de obesidad, el mayor uso de terapias para prolongar la vida y el mejor tratamiento de los síndromes coronarios agudos.3 La anginatambién tiene un impacto negativo en la calidad de vida y conlleva un riesgo 3 veces mayor de discapacidad7, un riesgo 1,5 veces mayor de pérdida de empleo7 y un riesgo 4 veces mayor de depresión.8
La angina de pecho es un dolor o molestia en el pecho causado por la insuficiencia de oxígeno en las células cardiacas. Suele tener una sensación de opresión o presión en el pecho y no suele durar más de 2 a 10 minutos. Tradicionalmente, la angina de pecho típica debe cumplir todos los criterios siguientes: dolor torácico típico en cuanto a calidad y duración, debe ser provocado por un esfuerzo o estrés emocional y debe aliviarse con reposo y/o nitratos en cuestión de minutos.
Sin embargo, muchos pacientes de angina padecen angina atípica. Estos pacientes no presentan un dolor torácico típico y pueden quejarse de: falta de aire, sudoración excesiva, fatiga extrema, dolor en un lugar distinto del tórax, sensación de indigestión o molestias en la parte superior del abdomen. Esto complica el diagnóstico de la angina de pecho y contribuye a su frecuente falta de reconocimiento por parte de los médicos y a su interpretación errónea por parte de los pacientes.9
Una anamnesis cuidadosa durante la visita médica sigue siendo la piedra angular para el diagnóstico del dolor torácico y a menudo son necesarias pruebas objetivas para confirmar el diagnóstico.1
Un conocimiento profundo de la fisiopatología de la angina de pecho es esencial para un diagnóstico oportuno y un tratamiento óptimo. En muchos pacientes, la patología subyacente es el estrechamiento aterosclerótico y la obstrucción de una o más arterias coronarias principales. Esto reduce el flujo sanguíneo al músculo cardiaco, provoca un desajuste entre la demanda y el aporte de oxígeno y da lugar a los ataques de angina.1
La angina de pecho también puede producirse en ausencia de enfermedad arterial coronaria y lesiones obstructivas, o incluso en presencia de arterias coronarias normales.1 Los mecanismos subyacentes de la angina de pecho en estos pacientes son las alteraciones funcionales de la circulación coronaria a nivel de la microcirculación coronaria.1
En realidad, esta situación no es rara. En algunos registros, casi 2/3 de los pacientes recién diagnosticados no presentan obstrucciones coronarias significativas11, lo que hace aún más importante el esclarecimiento de los mecanismos subyacentes de la angina.
Las estrategias para mejorar el tratamiento de la angina siguen siendo una prioridad para los profesionales sanitarios con el fin de disminuir el riesgo de eventos cardiovasculares mayores y la mortalidad.
La aplicación de comportamientos saludables en el estilo de vida es una parte indispensable del tratamiento antianginoso. Esto incluye dejar de fumar, realizar una actividad física regular, seguir una dieta sana y mantener un peso saludable. Estos cambios en el estilo de vida podrían reducir significativamente el riesgo de futuros episodios cardiovasculares y de muerte. Los beneficios de la aplicación de hábitos de vida más saludables son evidentes a partir de los 6 meses.12
En cuanto al tratamiento médico, las directrices actuales recomiendan el tratamiento antianginoso conservador para controlar los síntomas, antes de la revascularización coronaria invasiva.9
Los ensayos clínicos han demostrado que la revascularización coronaria no es superior al tratamiento médico óptimo. El reciente ensayo ISCHEMIA confirmó que una estrategia invasiva inicial no reducía el riesgo de eventos cardiovasculares isquémicos ni de muerte por cualquier causa. Por ello, se recomienda la intensificación del tratamiento farmacológico como primer paso para los pacientes con angina antes de una estrategia invasiva.13
En este conmovedor episodio de Global Heart Podcast, los presentadores Shreya Shrikhande y Sean Taylor hablan con dos mujeres extraordinarias que viven con cardiopatías complejas:
Maria George - vive con espasmo arterial coronario, disfunción microvascular y angina de pecho
Chandrima Ghosh - diagnosticada de angina espástica y complicaciones del ritmo cardiaco
Comparten sus experiencias personales, desde los diagnósticos erróneos y las repetidas visitas a urgencias hasta los retos diarios de controlar los síntomas, navegar por los sistemas sanitarios y recuperar sus vidas.
Episodio del podcast