Mientras el mundo lucha contra el COVID-19, nunca hemos sido más conscientes de la importancia de nuestra salud y la de nuestros seres queridos.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) siguen siendo la primera causa de muerte en el mundo, con 18,6 millones de fallecimientos anuales. Sus causas son múltiples: desde el tabaquismo, la diabetes, la hipertensión arterial y la obesidad, hasta la contaminación atmosférica, pasando por afecciones menos comunes como la enfermedad de Chagas y la amiloidosis cardiaca.
Para los 520 millones de personas que viven con ECV, el COVID-19 ha sido desgarrador. Han corrido más riesgo de desarrollar formas graves del virus. Y muchos han tenido miedo de acudir a citas rutinarias y de urgencia, y se han aislado de amigos y familiares.
Este año, en el Día Mundial del Corazón, pedimos al mundo que:
USA EL CORAZÓN PARA CONECTAR
La crisis sanitaria que todos vivimos ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de encontrar formas distintas e innovadoras de conectar a la gente con la salud cardiaca, sobre todo en las zonas y comunidades con menos recursos.
Aprovechar el poder de la salud digital para mejorar la concienciación, la prevención y la gestión de las ECV en todo el mundo era nuestro objetivo para el Día Mundial del Corazón 2021. La telesalud tiene un enorme papel que desempeñar mientras seguimos UTILIZANDO EL CORAZÓN PARA VENCER LAS ECV.
USE HEART TO CONNECT consiste en utilizar sus conocimientos, su compasión y su influencia para asegurarse de que usted, sus seres queridos y las comunidades de las que forma parte tengan la mejor oportunidad de llevar una vida cardiosaludable. Se trata de conectar con nuestros propios corazones, asegurarnos de que los alimentamos y nutrimos lo mejor que podemos y utilizar el poder de lo digital para conectar todos los corazones, en todas partes.
Los corazones desconectados corren mayor riesgo de sufrir cardiopatías e ictus debido a la falta de acceso a la prevención, tratamiento y control de las ECV; sin embargo, la mitad de la población mundial no tiene acceso a la conectividad a internet.
La tecnología y los datos nos ayudarán a acortar distancias y hacerlo rápido. Se trata de capacitar y empoderar a todos, en todas partes: jóvenes y mayores, hombres, mujeres y niños, pacientes, trabajadores sanitarios de la comunidad, médicos, para que utilicen herramientas digitales que mejoren la prevención, el diagnóstico y la atención de las afecciones relacionadas con el corazón.
No todos los corazones son iguales. Pero deberían serlo... y la salud digital puede ayudar a restablecer el equilibrio.
Cuida tu corazón con una dieta sana, renuncia al tabaco y haz mucho ejercicio. Las herramientas digitales, como las aplicaciones para teléfonos móviles y los wearables, pueden ayudarte a motivarte y a mantenerte en el buen camino.
Si tienes alguna enfermedad subyacente, como cardiopatías, insuficiencia cardiaca, diabetes, hipertensión u obesidad, no dejes que COVID-19 te impida acudir a tus revisiones periódicas. Y nunca evites llamar a los servicios de urgencias si lo necesitas: es seguro y los profesionales médicos están a tu disposición.
En el mundo hay 520 millones de personas con ECV que se han visto desproporcionadamente afectadas por la COVID-19 en el último año. Debido a la mayor vulnerabilidad a las formas más graves de COVID-19, a esta población se le ha dicho que es vulnerable, que está en riesgo y que debe refugiarse en su lugar.
Esto tiene muchas consecuencias, entre ellas
Faltar a citas médicas
- Falta de contacto con familiares y amigos
- Reducción del ejercicio físico
Las redes digitales tienen el poder de conectar a los pacientes con sus familias, amigos, otros pacientes, médicos y cuidadores. Nadie debería sentirse solo, haya pandemia o no, así que utilicemos la tecnología para superar el aislamiento y las lagunas asistenciales.